Una alumna musulmana de doce años de Remscheid (oeste de Alemania) deberá seguir asistiendo a clases de natación en el colegio dentro de un grupo mixto, según dictaminó ayer el Tribunal Administrativo de Düsseldorf. Los padres de la niña, que apelarán la decisión, reclamaban que las normas islámicas obligan a su hija a esconder su cuerpo de las miradas del otro sexo.
La sentencia del tribunal establece que, en este caso, prevalece la misión educativa del Estado frente a la libertad personal de religión, por lo que no se puede obligar al colegio a crear grupos separados por sexos. «La mayor parte de la clase se imparte en el agua, por lo que es difícil vislumbrar sus contornos corporales», explicó el presidente del tribunal, Uwe Sievers. La sentencia aludió, como «compromisos aceptables», a la posibilidad de ofrecerle un vestuario individual o que use un traje de baño que cubra buena parte de su cuerpo.